La vigésimo quinta edición del Salón Eduardo Abela, de la muy joven provincia de Artemisa, se presenta en la Galería de igual nombre en San Antonio de los Baños. En esta ocasión, el evento, que da continuidad a una tradición en la promoción de las artes visuales en la región ariguanabense, acoge a participantes de todos los municipios, en especial jóvenes egresados de la Escuela de Arte del territorio. De un envío inicial de 90 obras de 60 creadores, tras la selección del jurado de admisión permanecen expuestas 55 obras de 35 artistas.
Resulta evidente que este Salón constituye un estimulo para los creadores, y cuenta con la presencia de casi todos los mas importantes creadores de la provincia. Se aprecia una notable disminución en las instalaciones y esculturas. Se puede afirmar que el Salón mantiene calidad, y que han sido cuidadosos sus organizadores en la distribución museográfica de las obras.
Dos premios recayeron en un conjunto de monotipias: Profundo amor, Disolución e Intimidad, de Charlene Fernandez Rodríguez, de Batabano, que también recibió el premio que otorga la UNEAC. La instalación Soluciones Practicas, de Israel Pérez de Coro, recibió el otro lauro del Salón.
El Jurado decidió entregar dos menciones: a la fotografía Tanto va el cántaro a la fuente hasta que se rompe, de Alejandro Ávila Garcia, y a una obra sin titulo, pintura de Dany Gonzales Garrido.
El fondo Cubano de Bienes Culturales entrego su premio al tríptico ejecutado en acrílico sobre tela de Oniel Rodriguez López. (Reporto Virginia Alberdi Benítez al Periódico Granma)






